Una gran caravana despidió de la Diócesis de Santiago del Estero a la Cruz Misionera

Una gran caravana despidió de la Diócesis de Santiago del Estero a la Cruz Misionera

La imagen bendita fue entregada a la diócesis de Tucumán en una emotiva celebración, en la que los santiagueños expresaron su fe con fervor.

Ayer, bien temprano, en medio de una gran algarabía la Cruz de San Damián fue entregada a la Diócesis de Tucumán. A las 8, después de la primera misa del día, se rezó una oración para despedir a la Cruz Misionera que pasó por Santiago para derramar sus bendiciones.

El padre Luis Cruz, perteneciente a la Pastoral Juvenil, junto a la comunidad - principalmente jóvenes- entregó el crucifijo, bendecido por el papa Francisco a los sacerdotes y jóvenes tucumanos que vinieron a buscarlo.

Luego de la breve ceremonia la cruz fue llevada hacia la Autopista Santiago-La Banda, seguida por una gran caravana, con banderas que flameaban para adorar a la cruz. En diferentes puntos de la autopista, la gente estaba reunida para saludar por última vez a la imagen que permaneció en la Diócesis de Santiago una semana.

Siete días de alabanza se vivieron en diferentes ciudades por donde pasó el crucifijo, con la misión de traer esperanza a los más necesitados. Así fue como visitó a los niños del Cepsi, enfermos del Hospital Independencia, reclusos del Hogar de Púberes y jóvenes de distintas sedes del Crease de la ciudad Capital.

El interior también acogió a la Cruz Misionera, que llegó para acompañar el proceso de conversión y misión que emprendieron los jóvenes y que busca dar mayor impulso a la preparación del IV Encuentro Nacional de Misioneros.

El presbítero Luis Cruz manifestó su alegría ante las grandes muestras de fe que se vieron en cada lugar que la cruz visitó, siendo los jóvenes los más motivados a evangelizar, tal como lo pidió el Sumo Pontífice en la última Jornada de la Juventud, que se realizó en Río de Janeiro (Brasil), en el 2013.

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