Graciela Grynberg: “Toda mi vida quise ser rabina, pero tenía un pequeño inconveniente, que era ser mujer”

Graciela Grynberg: “Toda mi vida quise ser rabina, pero tenía un pequeño inconveniente, que era ser mujer”

La rabina de la comunidad Beit Israel, Graciela Sribman de Grynberg, habló con VIS A VIS por Radio el Mundo AM 1070, sobre su vocación y desde cuando supo que quería ser rabina, los obstáculos que tuvo que superar una vez recibida y las dificultades que atravesó para poder lograr su objetivo, y lo que significa para ella poder trabajar en la comunidad de Beit Israel

Grynberg afirmó: “Mi vocación nació antes de que naciera. Toda mi vida quise serlo, pero tenía un pequeño inconveniente que era ser mujer. Gracias a Marshall T. Meyer y al Movimiento Conservador que vino a la Argentina en los años 70´, de grande pude estudiar para formarme como Rabina. Empecé a los 42 años en el Seminario Rabínico Latinoamericano, aunque en ese momento no sabía si lo iba a terminar. La vida y Dios me fueron llevando a que siga mi camino, siga estudiando, me vaya a Israel un año trabajando en una comunidad. Soy una agradecida a Dios y a la vida por esta oportunidad que me dio de grande”.

A su vez, comentó: “Mientras estudiaba prácticamente no tuve obstáculos. Eso en mi caso particular, porque sé que algunas rabinas anteriores a mí lo tuvieron. En la otra comunidad, que trabajé 15 años, no era igualitaria y ahí sí tuve que hacer un trabajo muy grande demostrando que las mujeres podemos usar Talit, kipá, Tefilim y que podemos llevar un Sefer Torá. Tuve que empezar a demostrar cambios lentos que se fueron dado de a poco”.

“En lo particular no me sentí discriminada. Sí me sucedió en algunas situaciones que personas me plantearon que no lea la Torá, entonces yo les decía que elijan otra comunidad porque en ésta hay una mujer Rabina que lee la Torá, entonces aceptaban y no había ningún tipo de inconveniente. La verdad es que tuve un camino sin problemas”.

La Rabina expresó su opinión sobre el aborto: “Desde el punto de vista judaico y Masortí el aborto no es una respuesta de sí o no, sino que depende de…lo primero que hago cuando viene una persona es preguntarle ‘¿qué necesitas?’ ‘¿qué te pasó?’ y ‘¿por qué?’. Según el judaísmo, una mujer puede abortar en caso que peligre su vida. Siempre se elige la vida de la madre por sobre la del hijo porque puede tener más hijos, en cambio un hijo sin madre es imposible. Hay que estudiar cada caso, charlar con psicólogos y compañeros, tratamos de apoyar la decisión de la madre, pero siempre de acuerdo a…

Luego, aseveró: “En el Movimiento Masortí muchas veces buscan rabinos hombres, así que existen todavía. En la Ortodoxia esto es imposible, pero dentro del Movimiento Conservador todavía hay algunas comunidades que aún prefieren que el rabino sea hombre. Yo la verdad que tuve suerte porque en la comunidad que estoy ahora, Beit Israel, me contrataron como mujer-rabina y es un respeto maravilloso el poder trabajar en esta comunidad”.

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