Francisco pide que se aceleren y sean gratis los procesos de nulidad matrimonial

Francisco pide que se aceleren y sean gratis los procesos de nulidad matrimonial

"La Iglesia no hará esperar años a los que tienen necesidad de saber si su matrimonio es nulo o valido, es una cuestión de justicia y caridad", afirmó el Papa.

"La Iglesia no hará esperar años a los que tienen necesidad de saber si su matrimonio es nulo o valido, es una cuestión de justicia y caridad", afirmó hoy Francisco en un encuentro los participantes de un curso del Tribunal de la Sacra Rota Romana. El Papa auspició acelerar y hacer gratuitos los procesos.

"Algunos procedimientos son tan largos y pesados que a la larga la gente renuncia", agregó. Jorge Bergoglio puso el ejemplo de Buenos Aires, donde algunos para llegar a los tribunales eclesiásticos deben hacer un viaje de más de 200 kilómetros".

En septiembre Francisco nombró una comisión especial de estudio para la reforma del proceso matrimonial canónico, con el objetivo de de simplificar los procedimientos, haciéndolos más ágiles y salvaguardando el principio de la indisolubilidad del matrimonio.

En la Iglesia desde hace tiempo que reina agitación por las polémicas entre aperturistas y "doctrinarios" (los conservadores) en la cuestión de los católicos divorciados y vueltos a casar por civil. En el reciente Sínodo la línea de resistencia de los tradicionalistas se hizo sentir fuertemente. Además varios obispos y cardenales criticaron a los aperturistas, entre los que se encuentra el mismo pontífice, acusándolos de querer esterilizar el dogma de la indisolubilidad del matrimonio con formulas alternativas, como el "camino penitencial" que levantaría la prohibición del sacramento de la comunión a los que viven en forma irregular.

La cuestión se está demostrando ardua y los conservadores cuentan con el liderazgo nada menos que del guardián de la ortodoxia católica, el poderoso prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe (que ejercitó durante muchos años el cardenal Ratzinger antes de ser elegido como Benedicto XVI), el también alemán cardenal Gehrard Mueller.

El Papa argentino recordó ayer en la reunión con la gente de la Sacra Rota que del tema se habló en el reciente Sínodo de la Familia "por un motivo de Justicia".

"Justicia para que los procedimientos sean justos y justicia para la gente que espera años una sentencia". La línea es pues la justicia y también la caridad, "porque hay mucha gente que necesita una palabra de la Iglesia sobre su situación matrimonial. Por el sí o por el no, pero que sea justa".

Bergoglio habló sin un texto escrito. "No se puede, es imposible imaginar que personas simples, comunes, vayan al Tribunal haciendo un viaje, perdiendo días de trabajo y tantas cosas"

"Dicen -prosiguió el pontífice- Dios me comprende y voy adelante así con este peso en el alma. Y la madre Iglesia debe hacer justicia y decir: Sí, es verdad, tu matrimonio es nulo. O no, tu matrimonio es válido. Justicia es decirlo, así la gente puede ir adelante sin esta duda, sin esta oscuridad en el alma".

Las polémicas en torno a los matrimonios católicos fallidos, las nulidades, los divorciados vueltos a casar, dominarán en buena parte el gran debate que se ha generado por los problemas de la familia a raíz de los dos Sínodos que el Papa convocó. Ahora se comienza a preparar el segundo Sínodo de la Familia, para octubre 2015, que adoptará decisiones definitivas. El debate amenaza crear fracturas internas en las Iglesia que afectan al mismo pontífice.

Jorge Bergoglio dijo que los procedimientos de nulidad deben quedar fuera de los negocios. "No hablo de cosas extrañas, hubo también escándalos públicos". Francisco contó otra anécdota argentina. Dijo que había tenido que echar de un tribunal una persona que decía: "Por diez mil dólares te hago los dos: el civil y el eclesiástico".

"Por favor, esto no!", exclamó el Papa. En el Sínodo hubo propuestas de gratitud. "Debemos ver...Pero cuando vinculan el interés espiritual al económico esto no es de Dios".

"La madre Iglesia -concluyó Bergoglio- tiene tanta generosidad para poder hacer justicia gratuitamente, como gratuitamente hemos sido justificados por Jesucristo".

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