El dolor y la vergüenza en el Vaticano por el caso Pell. “Es un ataque directo al Papa”

El dolor y la vergüenza en el Vaticano por el caso Pell. “Es un ataque directo al Papa”

La sentencia llega a pocos días del final de la cumbre sobre la pederastia. Inquietud por el caso de monseñor Coleridge, que estaría bajo investigación

El epicentro se encuentra en Australia, pero el terremoto mediático está sacudiendo a la Santa Sede y al Papa Francisco. La sentencia que confirma la culpabilidad de Pell llega en un momento de por sí delicado de este Pontificado. Y las reacciones en los Sacros Palacios van desde el «dolor» y la expectativa, según indica el comunicado oficial, hasta la vergüenza y la tensión(que muchos ya han advertido en la cara del portavoz, Alessandro Gisotti) por una prueba tan grande y que se presenta a dos días del final de la cumbre anti-pederastia.

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La condena del cardenal “ministro” de las Finanzas (uno de los más importantes en el Vaticano) por haber abusado de dos chicos de 13 años llegó a 48 horas de la promesa de firmeza absoluta que expresaron el Pontífice, los cardenales y los obispos. Ahora, en cambio, para muchos, sería precisamente el momento para aplicar esta línea, por lo que en las redes sociales y en sitios de internet por todo el mundo surgen peticiones para que se apliquen medidas semejantes a las aplicadas contra McCarrick, cardenal que perdió tanto la púrpura como el ministerio sacerdotal.

En el Vaticano se reconoce que la noticia «ha provocado un shock a muchísimas personas». Por ahora «esperamos el resultado del proceso de Apelación –se informa–, sin olvidar que Pell ha insistido en su inocencia».

Salvo nuevas sorpresas, se volverá a hablar sobre posibles acciones de la Santa Sede si el cardenal es declarado definitivamente culpable. En ese momento, Francisco tendría que afrontar una cuestión espinosa, porque podría ser comparable al caso de McCarrick, con reducción al estado laico en el horizonte, previo proceso dentro de la Iglesia.

En cambio, la cuestión del puesto de Prefecto en la Secretaría para la Economía es un poco diferente. Hace tres días concluyó el plazo de los 5 años del mandato, por lo que podía ser simplemente no confirmado. Pell cumplió ya 77 años, por lo que ha superado la edad canónica de los 75 años para la “jubilación”. Partiendo del presupuesto de que la presencia de Pell en la Curia ha terminado, algunos prelados respondieron al diario italiano “La Stampa” que se esperaban la comunicación de que Pell no habría sido confirmado en su puesto, misma que no llegó en un primer momento. «Era una ocasión que había que aprovechar: no habría sido una medida obligada por un juicio todavía no definitivo, y, al mismo tiempo, habría significado una señal importante para los que están haciendo presiones comprensibles».

Pero luego, ayer por la tarde, cambió todo. Con un “tuit” inusual de Gisotti: «Pell ya no es el prefecto de la secretaría económica». Entonces, los maloshumores en el ambiente fueron percibidos. Otras figuras en los Sacros Palacios expresan sus perplejidades en relación con la sentencia y con el clima que se respira: «Es un ataque contra el Papa y su reforma, puesto que Pell fue uno de los primeros que eligió. Me pregunto cómo pudo encontrar el tiempo y el contexto para abusad de dos chicos de 13 años en la sacristía», dice un monseñor. El padre Hans Zollner, miembro de la Pontificia Comisión para la Tutela de los Menores, recordó el caso del arzobispo de Adelaide, monseñor Wilson, «que en primera instancia fue condenado y después absuelto».

Como si no fuera suficiente, llega otra indiscreción «embarazosa» desde Australia: el arzobispo de Brisbane y presidente de los obispos, monseñor Mark Benedicto Coleridge, estaría bajo investigación por haber encubierto la información que le habría comunicado una mujer sobre los abusos de menores por parte de algunos sacerdotes. Precisamente Coleridge pronunció la homilía de la misa final de la cumbre anti-pederastia.

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