“En la delicada situación del mundo, la familia es esencial”

“En la delicada situación del mundo, la familia es esencial”

El Papa en Loreto firma la exhortación para los jóvenes que será publicada el 2 de abril. Que el santuario sea «lugar privilegiado» para buscar «la propia vocación». Por lo que hay que «extender el horario de apertura» hasta la noche

El santuario de Loreto debe ser cada vez más «lugar privilegiado» en donde los jóvenes «puedan venir en busca de la propia vocación». Hoy el Papa Francisco llegó a la pequeña ciudad italiana, famosa por la basílica de la Santa Casa (uno de los más importantes y antiguos lugares de los peregrinajes marianos del mundo católico). Aquí se rinde culto de devoción a los restos de la que según la tradición es la Santa Casa de Nazaret, donde vivió Jesús. El Pontífice firma la exhortación apostólica post-sinodal dedicada a los chicos que se titula “Christus vivit -Cristo vive”. Será publicada el próximo 2 de abril. Durante su discurso ante más de 10 mil fieles en la plaza de la Virgen, Bergoglio subraya que «en la delicada situación del mundo de hoy la familia basada en el matrimonio entre hombre y mujer es esencial».

PUBLICIDADinRead invented by Teads

El Santuario de Loreto también es la meta del célebre peregrinaje de Macerata, que se lleva a cabo cada año durante una noche entera con miles de jóvenes.

Il meglio delle opinioni e dei commenti, ogni mattina nella tua casella di posta

Al llegar al Centro juvenil Juan Pablo II, en la localidad de Montroso, el Pontífice fue acogido por el arzobispo prelado de Loreto, monseñor Fabio Dal Cin, por el presidente de la Región Las Marcas, Luca Ceriscioli, por el prefecto de Ancona, Antonio D’Acunto, y por el alcalde de Loreto, Paolo Niccoletti.

Al entrar a la Santa Casa, el Obispo de Roma se detuvo en oración silenciosa, acompañado por el profundo y emocionante silencio de los miles de fieles que estaban fuera de la basílica.

Después celebra la Misa y, posteriormente, firma la Exhortación apostólica post-sinodal dedicada a los jóvenes. «Vive Cristo, esperanza nuestra», comienza la exhortación del Sínodo de los obispos sobre los jóvenes que se llevó a cabo el año pasado en octubre: el Papa Francisco encomienda a la Virgen María, en esta solemnidad de la Anunciación del Señor. Francisco deja su firma en el documento sobre el altar que se encuentra frente a la imagen de la Virgen Negra venerada por millones de peregrinos. El Papa entrega el documento a Dal Cin. El Pontífice deja también una rosa de oro como regalo para la Virgen.

La Exhortación será publicada el «2 de abril», anuncia el director “ad interim” de la Sala de Prensa de la Santa Sede, Alessandro Gisotti. Es el día de la memoria de la muerte del Papa san Juan Pablo II: se quiere de esta manera vincular las figuras de ambos Pontífices, Wojtyla y Bergoglio, tan unidas y tan cerca de los jóvenes.

Al concluir la Celebración eucarística, saluda en la sacristía a la comunidad de los Frailes Capuchinos. Después, en el Santuario, saluda a los enfermos y se encuentra con los fieles y peregrinos, ante los cuales pronuncia su discurso.

Agradece a todos por la «calurosa acogida». Después recuerda: «Las palabras del Ángel Gabriel a María: “Regocíjate, llena eres de gracia”, resuenan singularmente en este Santuario, lugar privilegiado para contemplar el misterio de la Encarnación del Hijo de Dios». Aquí, de hecho, «se custodian los muros que, según la tradición, provienen de Nazaret, en donde la Virgen Santa pronunció su “Sí”, convirtiéndose en la Madre de Jesús». Desde que «la denominada “casa de María” se ha convertido en presencia venerada y amada en esta colina, la Madre de Dios no deja de obtener beneficios espirituales para aquellos que, con fe y devoción, vienen a detenerse en oración». Y entre ellos también «me pongo yo».

Francisco dice que este lugar es un «oasis de silencio y de piedad», al que llegan «tantos, de Italia y de todas las partes del mundo, para sacar fuerza y esperanza. Pienso particularmente en los jóvenes, en las familias, en los enfermos».

La Santa Casa es la «casa de los jóvenes, porque aquí la Virgen María, la joven llena de gracia, sigue hablando con las nuevas generaciones, acompañando a cada uno en la búsqueda de la propia vocación». Es por este motivo que el Papa ha querido firmar «aquí la Exhortación apostólica fruto del Sínodo dedicado a los jóvenes. Se titula “Christus vivit – Cristo vive”. En el evento de la Anunciación se muestra la dinámica de la vocación, expresada en los tres momentos que marcaron el ritmo del Sínodo: 1) escucha de la Palabra-proyecto de Dios; 2) Discernimiento; 3) decisión».

El primer momento, el de la «escucha, queda de manifiesto con esas palabras del Ángel: “No temas, María […] concebirás a un hijo, lo darás a la luz y lo llamarás Jesús”. Siempre es Dios el que toma la iniciativa de llamar a su descendencia».

La llamada a la fe y a un «coherente camino de vida cristiana o de especial consagración es una irrupción discreta pero fuerte de Dios en la vida de una joven, para ofrecerle el don de su amor». Hay que estar «listos y dispuestos a escuchar y acoger la voz de Dios, que no se reconoce entre el bullicio y la agitación. Su plan sobre nuestra vida personal y social no se percibe permaneciendo en la superficie, sino descendiendo a un nivel más profundo, en el que actúan las fuerzas morales y espirituales». Es allí a donde «maría invita a los jóvenes a descender y a sintonizarse con la acción de Dios».

El segundo paso típico de «cualquier vocación es el discernimiento, expresado en las palabras de María: “¿Cómo sucederá?”. María no duda; su pregunta no es una falta de fe, es más expresa precisamente el deseo de descubrir las “sorpresas” de Dios». Es el comportamiento proprio «del discípulo: toda colaboración humana con la iniciativa gratuita de Dios se debe inspirar en una profundización de las propias capacidades y actitudes, conjugada con la conciencia de que siempre es Dios el que da, el que actúa».

La decisión es el tercer paso que «caracteriza a toda vocación cristiana, y está explicitado en la respuesta de María al Ángel: “Hágase según tu palabra”. Su “Sí” al proyecto de salvación de Dios», puesto en marcha «mediante la Encarnación, es la entrega a Él de toda la propia vida. Es el “Sí” de la confianza plena y de la disponibilidad total a la voluntad de Dios».

Francisco revela que piensa en Loreto como en un «lugar privilegiado en al que los jóvenes pueden venir en busca de la propia vocación, ¡a la escuela de María! Un pueblo espiritual al servicio de la pastoral vocacional». Por este motivo «espero que se promueva el Centro “Juan Pablo II” al servicio de la Iglesia en Italia y a nivel internacional, en continuidad con las indicaciones que surgieron del Sínodo». Para que se vuelva cada vez más en un «lugar en el que los jóvenes y sus educadores puedan sentirse acogidos, acompañados y ayudados a discernir». De esta manera, Francisco pide explícita y «calurosamente a los Frailes Capuchinos el servicio de extender el horario de apertura de la Basílica y de la Santa Casa» hasta la noche, «cuando hay grupos de jóvenes que vienen a rezar y a discernir su vocación».

El Santuario de la Casa de Loreto, «también debido a su ubicación geográfica en el centro de la Península, se presenta para convertirse, para la Iglesia que está en Italia, en lugar de propuesta para continuar con los encuentros mundiales de los jóvenes y de la familia».

El Pontífice afronta también el tema de la familia: «La Casa de María es también la casa de la familia. En la delicada situación del mundo de hoy, la familia basada en el matrimonio entre un hombre y una mujer asume una importancia y una misión esenciales», sostiene. Es crucial «volver a descubrir el plan trazado por Dios para la familia, para insistir» en su grandeza y su carácter insustituible «al servicio de la vida y de la sociedad». En la casa de Nazaret, «María vivió la multiplicidad de las relaciones familiares como hija, novia, esposa y madre. Por ello cada familia, en sus diferentes elementos, encuentra aquí acogida, inspiración para vivir la propia identidad».

Añade el Papa: «La Casa de María es la casa de los enfermos. Aquí encuentran acogida cuantos sufren en el cuerpo y en el espíritu, y la Madre lleva a todos a la misericordia del Señor de generación en generación. La enfermedad hiere a la familia y los enfermos deben ser acogidos dentro de la familia. Por favor –exhorta sin leer el texto escrito–, no caigamos en la cultura del descarte que nos es propuesta por múltiples colonizaciones ideológicas».

Durante el vuelo en helicóptero que lo llevó hoy por la mañana de Roma a Loreto, el Papa Francisco pudo hacer sentir su cercanía y su presencia a las poblaciones afectadas por el terremoto en las zonas intermedias de Las Marcas. A las 8,45 el helicóptero con el Pontífice redujo su altitud sobre la pequeña ciudad de Amandola (Fermo) y voló a baja cuota por el campo deportivo, en donde se habían reunido para esperar su paso cientos de residentes y los alumnos de las escuelas, que llevaban banderitas blancas y amarillas, los colores del Vaticano.

El Papa saludó a los fieles desde la ventanilla del helicóptero, mientras los niños que estaban en el campo deportivo formaban la palabra italiana “Ciao”. «Ahí está el Papa, ahí está el Papa», gritaron muchos de los presentes. Todo ello duró pocos instantes. Después el helicóptero continuó su viaje hacia Loreto, pero en un clima de gran emoción.

Coment� la nota