La DAIA informó todas las novedades sobre la muerte de Nisman en una mesa redonda en Hacoaj

La DAIA informó todas las novedades sobre la muerte de Nisman en una mesa redonda en Hacoaj

En la sede de Capital Federal Club Náutico Hacoaj, el presidente de la DAIA, Julio Schlosser, junto al vicepresidente primero, Waldo Wolff; el secretario general, Jorge Knoblowitz; y el tesorero, Mario Comisarenco; brindaron un amplio informe sobre el impacto de la muerte del fiscal Alberto Nisman en la Causa AMIA. Acompañaron a los disertantes el protesorero y el director ejecutivo de la DAIA, Alberto Zymerman y Víctor Garelik, respectivamente.

La actividad fue organizada por las sociodeportivas Faccma, Hacoaj, la Sociedad Hebraica Argentina y Macabi, y el acto se inició con el encendido de un Ner Zikaron (luminaria de recordación) en memoria de Nisman.

Schlosser manifestó: “Creo que todos, inclusive nosotros, jamás pensamos que hoy estaríamos prendiendo una vela en memoria de Nisman. Estamos hablando de un fiscal federal de la Nación y ya es una anécdota si se suicidó o lo mataron, porque es igual de grave. Si lo mataron es terrible y si se suicidó, nosotros, los que estuvimos con él después de que presentó la denuncia (a la Presidenta y al canciller Héctor Timerman), tampoco vimos a una persona que se iba a suicidar. Es más: vimos a una persona como la veíamos siempre cuando íbamos con Jorge (Knoblowitz) y Waldo (Wolff), un tipo embalado, rápido, comprometido, un tipo que lo único que le preocupaba en ese momento era explicarnos todo rápidamente porque tenía que ir a TN. Un tipo que se va a suicidar no está como nosotros lo vimos durante estos ocho años”.

El presidente de la DAIA manifestó que cuando se enteraron sintieron que “volvió a explotar la bomba en la AMIA”, y consideró que aquellos que afirmaron que Nisman era la víctima 86 se equivocaron, pues debido al dolor producido fallecieron, en estos 20 años, 17 familiares de las 85 víctimas, por lo que el fiscal será la 103.

Schlosser explicó que, luego del entierro del fiscal, fueron a la Procuración General de la Nación “a decirle a la señora procuradora (Alejandra Gils Carbó) varias cosas fundamentales. Primero, que no sólo los judíos, sino la comunidad argentina exige y necesita que la muerte de Nisman se aclare en puntos y comas”. 

“No pueden quedar dudas, no queremos más relatos, no queremos más supuestos, no queremos más preguntas, no queremos más dudas. Lo único que la comunidad quiere es que nos digan cómo murió Nisman y por qué. También le hablamos de la causa, y le dijimos que lo que el fiscal denunció también debe ser aclarado, porque tiene una gravedad institucional que ha trascendido. Cuando era la causa AMIA seguíamos siendo los judíos de allá lejos; porque si nos hubiera tomado en cuenta el mundo, tal vez no les hubiera pasado las Torres Gemelas, Londres, Atocha y otros atentados, pero el mundo pensó que esto no era el terrorismo internacional, que era un ataque a los judíos de la Argentina que está muy lejos. Entonces dijimos que todo esto debe ser aclarado hasta las últimas consecuencias y le puntualizamos que nosotros seguimos firmes en nuestra oposición al Memorándum (de Entendimiento firmado con Irán) porque entendemos que no es el elemento que nos permita hallar justicia. Nosotros disentimos, nosotros no confrontamos. Nosotros le pedimos que la fiscalía que manejó Nisman continuara su labor tal y cual como está, y que si iban a confirmar a todos, como nos dijo que iba a seguir todo el personal, no alcanzaba sólo eso, sino que necesitábamos el compromiso de que cada uno iba a estar dentro de esa fiscalía ocupando el mismo rol que ocupaba antes. Porque cada uno sabe un pedazo del trabajo de Nisman, y si los cambiamos y los mezclamos de nada sirve que se mantenga todo el personal. Este fue un compromiso que nos manifestó. Y luego le preguntamos quién va a ser el fiscal que va a llevar adelante todo esto, y nos contestó que el trabajo era muy complejo y que estaban pensando en una fiscalía conjunta de dos, tres o cuatro fiscales. Entonces, yo le dije que los fiscales tenían que tener doble legitimidad, deben ser gente intachable y a pedido del presidente de la AMIA, (Leonardo Jmelnitzky) debe ser gente intocable, es decir, que no pueda ser atacada. De más está decir que jamás nos pidió ni nos sugirió nombres, pero le dijimos a la procuradora que la comunidad judía no propone, no designa ni remueve funcionarios, que esa no es nuestra responsabilidad, elegir a los mejores e intachables es responsabilidad de la procuradora. Nosotros vamos a controlar que así sea, pero no vamos a proponer ningún nombre”, agregó.

A continuación, Knoblowitz sostuvo que pueden “equivocarse” porque son voluntarios a los que les tocó, “un terremoto o un tsunami” para el que no estaban preparados, y afirmó: “Nosotros somos proactivos y constructivos, y tenemos que encontrar los caminos para sostener la causa AMIA, para sostener la inconstitucionalidad del Memorándum. Alberto (Nisman) murió por eso, también murió por el Memorándum, que es algo que nos moviliza de manera permanente, una aprobación de una ley que no genera ninguna oposición política. Insisto, no tenemos ninguna oposición política al Memorándum. Siempre hemos dicho desde la DAIA y la AMIA que nuestra única oposición era jurídica, porque no era el instrumento jurídico adecuado. Después podemos discutir con quién ha sido firmado, el imputado era Irán y había que firmarlo con Irán, pero no en estos términos, de esta manera y no el 27 de enero que es el día de conmemoración de las víctimas del Holocausto. Eso fue una afrenta, absolutamente vergonzoso para nosotros. Por eso tampoco fuimos a cancillería el día martes, hicimos un acto propio y no nos enfrentamos con nadie, porque llamamos a quien teníamos que llamar para decirle por qué no fuimos, no enojados y posiblemente podremos volver a ir al mismo ámbito en otro momento, bajo otras circunstancias”. 

“Estamos tratando de sostener la causa AMIA, de amparar la investigación de la muerte del fiscal y estamos trabajando todos los días para sostener a nuestra comunidad, pese a las críticas que recibimos de tantos lados, de tanta gente que debería de haber estado al lado nuestro pero que no está, que no nos sostiene. Pero sabemos que la mayoría sí lo hace y nos hace sentir permanentemente que abalan las dos premisas que nos impusimos desde la denuncia de Alberto, que es prudencia y vehemencia. Vamos a ser prudentes, porque no nos vamos a pelear, porque cuando te peleas con alguien no podés decirle lo que pensás cara a cara, pero vamos a tener la vehemencia necesaria para decir lo que hay que decir”, manifestó el secretario general de la DAIA.

Por su parte, Wolff expresó que el entierro del fiscal fue un momento muy difícil y afirmó: “Es importante cuando estamos en todos lados, pero sobre todo en las instituciones que componen la DAIA, que ustedes entiendan que nosotros tenemos a veces posiciones no completamente iguales pero sí complementarias. La DAIA es una institución heterogénea, la DAIA representa muchísimas instituciones, respetando la posición de cada uno y teniendo un protocolo para tomar decisiones que siempre funciona con la palabra final del presidente, que es la cabeza de la DAIA y es muy respetuoso de las funciones de la DAIA. En el entierro tuvimos la oportunidad de decir unas palabras y expresamos que hoy estamos tanto o más lejos de llegar a la justicia como aquel el 18 de julio de 1994 a las 9.53 de la mañana. La Argentina es un tsunami detrás del otro, como decía Jorge (Knoblowitz). Yo tengo la sensación de que es como un pescador que va con una red juntando problemas, pero no los resuelve, que junta nuevos para que no hablemos de los anteriores. Por eso, además de tener la obligación de reclamar por el esclarecimiento de los hechos que llevaron a la muerte del fiscal Nisman, les pido que no nos vayamos del eje: la presentación del encubrimiento, porque hay mucha gente interesada en dar vuelta la página y hablar de otras cosas. Habrán visto ustedes que desde los más altos niveles de las estructuras del país cambiaron de posicionamiento al respecto de la muerte del fiscal Nisman. Nos preguntaron qué pensábamos de estos cambios de opinión y respondimos que son respetables en cualquier persona, ocupen el cargo que ocupen, todos tienen derecho a tener una opinión. Lo que nos preocupa son los cambios de estrategia, y estos fueron cambios de estrategia, y es preocupante que se usen estrategias para tomar las partes que les convienen de la verdad aquellos que tienen la obligación de conducir los más altos niveles de esta, nuestra querida, República Argentina”.

“Nosotros hacemos lo que podemos, ser dirigente de la comunidad judía hoy no es difícil, es insólito: tenemos que transformarnos en analistas geopolíticos, de terrorismo internacional, de espionaje internacional, y si ven nuestros estatutos, la misión de la DAIA es luchar contra el antisemitismo y todo tipo de discriminación. Nadie está preparado para esto y aquellos que tienen la obligación de darnos respuesta, hoy tienen casi la brillantez maquiavélica de llenarnos de preguntas para que seamos nosotros los que no podemos responderlas”, concluyó.

Finalmente, Comisarenco aclaró que no iba a repetir los conceptos vertidos, con los que concuerda, y explicó que mantuvo una “muy productiva” reunión con los responsables de la seguridad de las instituciones comunitarias: “Desde 1994 nos estamos ocupando de cuestiones de seguridad que le atañen al Estado Nacional. Están pasando cosas muy fuertes en Medio Oriente, en prácticamente todo el mundo, y la República Argentina no es una isla, estamos inmersos en una geopolítica mundial. No es que nos transformamos en expertos, pero sí nos están obligando a prestar atención a cosas que quizás en otras épocas no le hubiéramos dado la importancia que tienen hoy”.

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