Comienza el sínodo sobre temas de familia, la gran apuesta del Papa

Comienza el sínodo sobre temas de familia, la gran apuesta del Papa

La reunión de obispos de todo el mundo generó gran interés mediático; se tratarán asuntos polémicos como la comunión de los divorciados vueltos a casar

ROMA.- Nunca antes, desde los efervescentes tiempos del Concilio Vaticano II (1962-1965), una reunión de obispos de todo el mundo suscitó semejante interés mediático, encendidas polémicas y tensión como el sínodo extraordinario sobre los desafíos de la familia, que se abre mañana en el Vaticano.

Es el primer sínodo de Francisco y está considerado una verdadera prueba de fuego para el primer papa jesuita. La asamblea abre un proceso que culminará después de un segundo sínodo, el año próximo, y podría dar lugar a una apertura en la delicadísima cuestión de los divorciados vueltos a casar, que no pueden comulgar, un tema al rojo vivo, que divide a conservadores y progresistas.

Aunque se trata tan sólo de uno de los diversos temas que se debatirán en el sínodo -la reunión tiene una agenda mucho más amplia, sobre cuestiones antes consideradas tabú como parejas de hecho, gays, familias ensambladas, poligamia, violencia familiar, etcétera- los sectores más conservadores temen que si llega a haber un cambio en ese punto, podría ocurrir un "efecto dominó" que amenaza con derribar la estructura moral de la Iglesia.

Así lo dijo claramente hace unos días, en una entrevista con LA NACION, el cardenal alemán Walter Kasper, teólogo progresista cercano al Papa, favorable a una solución para los divorciados vueltos a casar, que para él sí podrían ser readmitidos a la comunión luego de un camino penitencial.

Este tema parece haber eclipsado a los demás en vísperas de la apertura del sínodo. ¿Por qué? Porque la teoría aperturista de Kasper -expresada en un consistorio de cardenales, en febrero pasado- fue atacada públicamente por varios cardenales conservadores. Entre ellos, hay pesos pesados -como el prefecto para la Congregación para la Doctrina de la Fe, Gerhard Müller- que publicaron un libro que rechaza tajantemente esa línea.

También el cardenal australiano George Pell, miembro del consejo de cardenales consultores de Francisco y nuevo "zar" de las finanzas vaticanas, hizo subir la temperatura recientemente al sumarse a los purpurados anti-Kasper, al escribir un prefacio a otro libro contrario a aperturas.

Ayer, en una atestadísima conferencia en el Vaticano, el cardenal Lorenzo Baldisseri, secretario general del sínodo, dijo que era consciente de la "gran expectativa" que se había generado. Pero recordó que "no habrá decisiones" al final de este sínodo, que culminará el 19 de octubre próximo, sino cuando concluya un segundo sínodo, que tendrá lugar en 2015.

Ante una pregunta sobre esta virtual "batalla de cardenales" sobre la cuestión de los divorciados vueltos a casar, Baldisseri fue diplomático: "Cada uno es libre de expresar su opinión y tiene que asumir sus responsabilidades".

Aunque aseguró que "no se puede hablar de la familia solamente desde el punto de vista doctrinal", sino también desde el punto de vista pastoral, a la luz del Evangelio y que "no es todo estático". Recordó, de hecho, que "el contexto actual de la familia es distinto al de hace 33 años", cuando Juan Pablo II escribió la exhortación apostólica "Familiaris Consortio" (1981), después del sínodo sobre la familia de 1980.

Ante una pregunta sobre la "voluntad aperturista" del Papa -que no hace otra cosa que hablar de misericordia-, Baldisseri destacó que Francisco "quiere aperturas" sobre las cuestiones controvertidas relacionadas a la familia.

"El Papa quiere abrir: hay una puerta que hasta ahora estuvo cerrada y él quiere que se abra -dijo-. El Papa quiere que el pueblo de Dios se exprese y diga lo que piensa."

Baldisseri recordó, de hecho, que justamente en vista de este primer sínodo de su pontificado, Francisco envió un cuestionario de 39 preguntas a las diócesis de todo el mundo para tener un cuadro fidedigno de la situación. "El Papa se abre a la libertad; estos problemas son importantes, si se habla de «hospital de campaña» que debe curar a la gente herida, que sufre, la Iglesia debe hacerlo", dijo Baldisseri.

"No es que antes no lo hiciera, pero ahora hay una actitud nueva y se hace de modo nuevo. Hay que reflexionar sobre los temas que atañen a la familia, pero bajo el signo del amor", agregó. Baldisseri, que una y otra vez habló de la importancia de que se debata abiertamente sobre los temas relativos a la familia, destacó la presencia, entre los obispos de todo el mundo, de 13 matrimonios, entre otros laicos que participarán de la asamblea. Ésta culminará en dos semanas, con la votación de un documento que servirá de base para el segundo sínodo sobre la familia, que se realizará en 2015.

FRANCISCO, FAVORITO AL NOBEL DE LA PAZ

Con una cifra récord de 278 candidaturas, el papa Francisco es uno de los grandes favoritos a recibir el premio Nobel de la Paz, que se entregará el próximo 10 de octubre, en Oslo.Si bien la lista completa es secreta, algunos nombres fueron revelados por quienes los propusieron. Este año, Francisco figura en cabeza de las apuestas del bookmaker Paddy Power, así como al tope de la lista del experto Kristian Berg Harpviken, director del Instituto de Investigación para la Paz de Oslo. Según Berg Harpviken, "la profundamente injusta distribución mundial de las riquezas hace daño a la paz", y el Papa "ha llamado la atención sobre la suerte de los pobres y la necesidad de una nueva lógica de desarrollo y redistribución económica".

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