Católicos y judíos renuevan su compromiso en la protección de la niñez

Católicos y judíos renuevan su compromiso en la protección de la niñez

La comisión bilateral subraya la responsabilidad de padres, maestros y guías religiosos "en el crecimiento moral y espiritual" de los niños. También reitera que el cuidado de los menores de edad es un imperativo tanto del catolicismo como del judaísmo.

La Comisión de la Santa Sede para las Relaciones Religiosas con el Judaísmo y el Gran Rabinato de Israel han subrayado en una declaración conjunta que el cuidado especial de los niños es un imperativo religioso tanto del catolicismo como del judaísmo.

Un mandato que exige no solo "fomentar relaciones de amor auténtico y estable", sino también "proporcionar la nutrición, atención médica y protección adecuada" a los más pequeños, así como garantizar "la educación religiosa y escolarización necesaria, el aprendizaje informal y el cultivo de la creatividad".

Del 18 al 20 de noviembre de 2018 tuvo lugar en Roma la decimosexta reunión de la Comisión bilateral entre delegaciones de ambas religiones cuyo tema ha sido: La dignidad del ser humano. Enseñanzas del judaísmo y del catolicismo sobre los niños.

El cardenal Peter Turkson, como presidente de la delegación católica, dio la bienvenida a los delegados judíos invocando la bendición divina sobre la reunión. Por su parte el rabino Rasson Arusi respondió expresando el gozo y la satisfacción de la delegación judía de reunirse en esta santa tarea común.

La Comisión Bilateral se reunió con motivo del Día Universal del Niño convocado por las Naciones Unidas y consecuentemente dedicó sus deliberaciones al tema de la dignidad humana, con especial referencia a los niños.

Al término del encuentro ambas delegaciones dieron a conocer la declaración conjunta en la que recuerdan que "la sociedad en su conjunto, pero en particular los padres, los maestros y guías religiosos, tienen una responsabilidad especial en el crecimiento moral y espiritual de los niños".

"Tenemos una obligación especial para con los miembros más vulnerables de nuestras comunidades y, en particular, con los niños, garantes de la posteridad, que todavía no pueden expresar su pleno potencial y defenderse solos", expresa el comunicado conjunto.

Ambas delegaciones resaltaron que "el respeto por la dignidad personal de los niños también debe expresarse con la oferta de una amplia gama de estímulos e instrumentos para desarrollar sus capacidades de reflexión y de acción. No solo es necesario que los niños se sientan objeto de una atención adecuada y amorosa, sino también que se involucren activamente para que se desarrollen sus capacidades cognitivas y prácticas".

En la tarde del 19 de noviembre ambas partes fueron recibidas por el Papa Francisco que afirmó su compromiso personal en este ámbito y en el progreso de las relaciones entre católicos y judíos con las palabras: "Somos hermanos e hijos de un sólo Dios, y debemos trabajar juntos por la paz, mano a mano".

En este encuentro, el Papa recibió con satisfacción la noticia de la preparación de un documento interreligioso sobre las cuestiones relacionadas con el final de la vida, con especial referencia al peligro de legalizar la eutanasia y el suicidio asistido por un médico en lugar de garantizar los cuidados paliativos y el máximo respeto por la vida que es un don de Dios.

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