La argentina Mamá Antula, a un paso de ser proclamada beata

La argentina Mamá Antula, a un paso de ser proclamada beata

La junta médica del Vaticano aprobó el milagro atribuido a la intercesión de María Antonia de la Paz y Figueroa. Se trata de la curación inexplicable de una religiosa, Resta la dictámen teológico. Jubilo en Santiago del Estero, su tierra natal.

La Junta Médica de la Congregación para las Causas de los Santos dio su voto positivo al presunto milagro ocurrido por intercesión de la venerable María Antonia de Paz y Figueroa, más conocida como Mama Antula, por lo que podría ser declarada beata si su causa supera el análisis de la comisión de Teólogos y de obispos y cardenales del dicasterio.

Monseñor Santiago Olivera, obispo de Cruz del Eje y postulador de la causa de canonización, dialogó con AICA sobre los avances. Anunció que la Junta Médica, integrada por seis profesionales, “manifestó que la ciencia no puede dar explicaciones frente al supuesto milagro”.

“Esto, sin duda, nos abre un camino muy esperanzador hacia la beatificación”, sentenció el prelado. “Ahora queda esperar que la congregación ponga fecha para la reunión de la Comisión de Teólogos y luego para el encuentro de obispos y cardenales, y una vez terminado el proceso, que el papa Francisco firme el decreto autorizando la beatificación”, completó el obispo.

Según monseñor Olivera, la beatificación podría concretarse el año próximo. “No podemos adelantar nada, porque no se puede precisar ni cuándo ni dónde. Tenemos que ser respetuosos a los tiempos y al proceso que falta, pero podemos decir que es muy importante, sin duda, porque lo que se estudia es esto: que la ciencia diga que no hay explicación”, explicó en diálogo desde Roma.

El obispo, que condujo la Delegación Episcopal para las Causas de los Santos entre 2009 y 2015, y tuvo una importante tarea para proclamar beato al Cura Brochero, detalló que “es el Santo Padre quien rubrica, autoriza y decreta que esto es un milagro por intercesión de Antonia María de San José”, y renovó el pedido de oraciones por la glorificación de la laica santiagueña.

“Seguiremos rezando y agradeciendo a Dios por este paso importante y por la vida y entrega de Mama Antula, porque es un buen modelo en este tiempo del bicentenario para todos los argentinos. Ella nos invita a comprender que la santidad es un camino a recorrer por todos y no solo por unos pocos”, resumió.

La causa de Mama Antula pasará ahora a una comisión de teólogos, que estudiarán el nexo entre el acontecimiento señalado por los médicos y la intercesión atribuida. A continuación, lo estudiado se comunicará a un cardenal, quien expondrá al resto de los miembros de la Congregación –obispos y cardenales- lo charlado por los teólogos, y así dar un veredicto final.

Si el fallo es positivo, el cardenal Ángelo Amato SDB, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, confeccionará un decreto para ser sometido a la aprobación del papa Francisco, quien definirá si inscribe a esta laica santiagueña en el Libro de los Beatos y en qué fecha será proclamada beata.

El milagro que se analiza refiere a la asombrosa sanación de una religiosa de las Hijas del Divino Salvador, quien habría recuperado la salud en el año 1900 por intercesión de la fundadora y madre espiritual de esta congregación. La doctora Silvia Correale, postuladora de la causa de canonización, proseguirá el proceso desde Roma.

En vísperas del anuncio, en Santiago del Estero se celebraron misas en varios templos para pedir por la pronta glorificación de esta mujer que vivió entre 1730 y 1799. Hubo celebraciones en la catedral de Nuestra Señora del Carmen, en la iglesia de la Merced, en San Francisco y en el convento de Santo Domingo, entre otros templos.

Poco después de conocida la noticia, monseñor Ariel Torrado Mosconi, hasta hace poco obispo auxiliar de Santiago del Estero, invitó a dar gracias a Dios por la vida y el ejemplo de María Antonia. “Que, siguiendo su ejemplo, seamos misioneros incansables por los caminos de nuestra patria”, dijo el prelado.

María Antonia de Paz y Figueroa nació en 1730 en Villa Silípica, provincia de Santiago del Estero. Desde muy joven comenzó a trabajar con los jesuitas colaborando en la organización de ejercicios espirituales. Luego partió a Buenos Aires, donde se dedicó durante veinte años a predicar el mensaje de Cristo.

En 1795 fundó la Santa Casa de Ejercicios Espirituales en Buenos Aires, la que aún sigue cumpliendo su misión bajo el cuidado de la congregación Hijas del Divino Salvador. Falleció el 7 de marzo de 1799 en dicha residencia, y sus restos descansan en la actualidad en la iglesia de Nuestra Señora de la Piedad, de la ciudad de Buenos Aires.

El 2 de julio de 2010, Benedicto XVI autorizó a la Congregación para las Causas de los Santos a promulgar el decreto por el que se reconoce que la sierva de Dios María Antonia de Paz y Figueroa (María Antonia de San José) practicó las virtudes cristianas en grado heroico y la proclamó venerable. De este modo la religiosa, conocida como Mama Antula, dio un paso decisivo en el proceso de su beatificación.

Fuente: AICA

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