Alberto Indij, presidente de la DAIA: “Tenemos al terrorismo en la puerta y la posibilidad de que un lobo solitario salga con una ametralladora está muy cerca”

Alberto Indij, presidente de la DAIA: “Tenemos al terrorismo en la puerta y la posibilidad de que un lobo solitario salga con una ametralladora está muy cerca”

A pocas horas de la cena anual de la Delegación de Asociaciones Israelita Argentina (DAIA), la última de esta gestión que finaliza el 26 de Noviembre, VIS A VIS dialogó en exclusiva con el presidente de la institución, Dr. Alberto Indij.

El dirigente realizó un repaso de todo lo que hizo esta Comisión Directiva en estos tres años que indudablemente están enmarcados en dos etapas: un antes y un después del episodio que culminó con la renuncia de Ariel Cohen Sabban y la asunción de Indij a la presidencia.

De no haber sucedido lo que sucedió, el presidente considera que “la actual gestión hubiese sido una de las más exitosas de la historia de la DAIA”, y lo fundamenta con hechos puntuales.

En la entrevista se mostró convencido que con el trabajo de sus compañeros y el staff profesional pudieron salir de la situción traumática provocada por el episodio de Cohen Sabban.

En referencia a las próximas elecciones en la institución aseguró que “no sería ni sano ni bueno para la comunidad que la ortodoxia sea quien conduzca las dos intituciones centrales”, y afirmó por qué es fundamental que la DAIA sea conducida por un abogado.

Además, encendió las alarmas cuando dijo que Argentina está en el camino de los terroristas igual que Europa y Estados Unidos. “Lo tenemos en la puerta, a 20 cuadras, la posibilidad de que un lobo solitario salga con una AK-47 está muy cerca”, enfatizó.

– Estamos a 40 días del fin de la gestión, aunque haya que dividirla en dos por los hechos de público conocimiento, ¿cuál es el balance de la gestión?

– Sin ninguna duda, creo que si no hubiéramos tenido la desgracia del episodio que modifico toda nuestra gestión (la renuncia de Ariel Cohen Sabban por el escándalo con Esmeralda Mitre), que fue disruptivo, casi como un tsunami e inesperado y, de alguna manera, provocó un grave daño a la credibilidad de la institución y de la gestión, me animo a decir que  fue “una de las gestiones más exitosas de la historia de la DAIA”   y lo voy a fundamentar con una serie de acciones innovativas que se han realizado en estos tres años.

Todo el mundo sabe que entramos con una DAIA endeudada. Lo primero que hubo que hacer fue estabilizar la institución. No voy a desconocer que esa fue una tarea que hizo el ex presidente. Cuando se elijan las nuevas autoridades, el próximo 26 de noviembre, van a estar tranquilas por los próximos dos años, cosa que nunca ocurrió en toda la historia de la DAIA, desde el punto de vista económico.

Cuando me refiero al éxito de la gestión voy a mencionar algunos hitos: en primer término, siempre consideramos que la muerte de un fiscal de la Nación es un hecho muy grave en cualquier país del mundo y es muy grave para la convivencia democrática. Esta gestión tuvo que trabajar en la denuncia por encubrimiento que había hecho Alberto Nisman, que fue doblemente desestimada por Daniel Rafecas, cuyo fallo fue confirmado por la Cámara de Apelaciones por el voto de dos camaristas que ya no están: (Jorge) Ballesteros y (Eduardo) Freiler. Éste fallo no fue sostenido por el fiscal, Javier De Luca, como correspondía, y ahí es donde la DAIA se constituye como querellante y consigue un fallo ejemplar de la Cámara de Apelaciones integrada por Mariano Borinsky y Gustavo Hornos que ordena investigar la denuncia del fiscal. Esto es un hito importante. Nosotros no perseguimos a la ex presidente, simplemente consideramos que una denuncia tan grave de un fiscal, cualquiera sea la opinión de su gestión, debía ser investigada. Eso lo hizo la DAIA poniendo el pecho y sin el acompañamiento de ninguna institución judía.

El segundo tema que no se le dio la trascendencia pública que realmente tiene, tal vez por un error de comunicación de la DAIA o no fue recogida en su verdadera dimensión por la prensa, pero constituye un hito histórico en la jurisprudencia de la República Argentina que es el fallo del Tribunal Federal N° 1 de Mar del Plata contra una peligrosa y terrible banda neonazi. Interpretando muy bien la Ley Antidiscriminatoria en un fallo memorable de los doctores Portella, Falcone y Bernardo Bivel. Los fundamentos hay que leerlos: ellos dicen que esta banda neo-nazi afectaba la convivencia pacífica de los argentinos y era de extrema peligrosidad. El fallo tuvo un muy buen trabajo del Dr. Alejandro Broitman, quien puso el pecho, porque había que estar en Mar del Plata… te corrían por las calles. Por su parte, el fiscal de Mar del Plata pidió un año de prisión en su alegato, pero las condenas terminan siendo entre ocho y nueve años. Esa banda neo-nazi de Mar del Plata, cuyo líder es Carlos Pampillón abreva en Alejandro Biondini. Es un fallo y un logro de la DAIA muy importante. Tal vez a muchos no les llamo la atención, pero en los últimos dos años, hubo como nunca en la historia, yo no recuerdo que tenga precedente, la cantidad de objetos nazis que aparecieron y que fueron secuestrados, en la mayoría de los casos, por denuncias formuladas por la DAIA con una gran tarea del Ministerio de Seguridad encabezado por Patricia Bullrich, la Policía Federal Argentina, Néstor Roncaglia; de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires; el Comisario a cargo de la División de Defensa del Patrimonio Cultural de la Policía Federal Argentina, y de la Policía de la Provincia de Buenos Aires; el secretario de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, Cristian Ritondo y el ministro Dr. Gustavo Ferrari. Pero fundamentalmente quien va a hacer nuestro agasajado hoy en la Cena Anual, Julio Conte Grand. El primero de los secuestros, el de los 75 objetos nazis encontrados en Beccar, trajeron a dos expertos de Alemania y determinaron que eran objetos auténticos salvo las bases en las que se encontraban mucho de los objetos. Esos objetos los trajo un jerarca neonazi, eso acredita la cantidad de nazis que se pasearon por la República Argentina: Priebke, Menguele, entre otros.

Yo algunas veces leo en Vis a Vis, y en otros medios comunitarios, reportajes de candidatos, que tienen todo el derecho de decir todo lo que quieran porque tienen toda la libertad de expresarse, pero en la gran mayoría de los casos, y lo digo sin ningún tipo de complejos, creo que desconocen las cosas que se hicieron en la DAIA sino, también, cuál es la tarea que se hace en la institución.

Uno de los logros que nosotros consideramos muy importantes es el viaje de los periodistas a Israel. Sabemos que el periodismo nunca ha sido muy amistoso con Israel y, después de ese viaje, los que los periodistas escribieron en los medios gráficos y lo que dijeron en la radio…

– ¿Hubo un cambio?

– Un cambio copernicano, absoluto.

– ¿Nota eso?

– De los periodistas que fueron a Israel, absolutamente. El programa que hizo en Canal 24, de cinco a seis emisiones, Federico Juanto fue de un apoyo al Estado de Israel notorio en momentos en el que el mundo…

– Enumeró muchas acciones destacadas de estos tres años para la comunidad y la sociedad. ¿Crees que todo eso quedó opacado por lo sucedido con el ex presidente Ariel Cohen Sabban?

– Lo que sucedió con Ariel fue un hecho traumático que afecto la credibilidad de la gestión, como mencione al principio de la entrevista. Me animaría a decir que con gran esfuerzo de profesionales que contratamos, del staff profesional de la DAIA, los compañeros del consejo consultivo y de los voluntarios que trabajaron, logramos superar la situación traumática.

– ¿Vos sentís que la comunidad judía está conforme con esta gestión de la DAIA?

– Yo no puedo hablar por la comunidad judía, pero siempre la comunidad es muy crítica de los dirigentes. Recuerdo que el diputado Waldo Wolff, que fue vicepresidente primero de la DAIA en el mismo cargo que asumí hace tres años, me dijo unas palabras que también hizo públicas: ‘La comunidad es un picadero de dirigentes’. Sin ninguna duda que es así. Que la causa AMIA contamina absolutamente todo porque pasaron 24 años y ninguno consiguió más resultados, se avanzó hasta un límite, lo que hay está en la causa. Nosotros intentamos también. Consideró que fue un logro de esta gestión. Me toco a mi trabajar codo a codo con la Unidad Especial de Investigación AMIA y de la muerte de Nisman, cuando estaba presidida por Mario Cimadevilla, con quien tenía una confianza extraordinaria. Me dio mucha pena todo lo sucedido en la interna del Ministerio de Justicia. Pero nosotros conseguimos darle estado parlamentario a la Ley de Juicio en Ausencia, yo soy un absoluto convencido de que, así como está la causa, va a morir, no va a haber nada de nuevo de lo que ya hay hasta el momento, por eso la única forma de darle un cambio es a través de la sanción de la Ley de Juicio en Ausencia, de la cual yo estoy absolutamente convencido que es constitucional y que es un buen instrumento para darle al juez. Yo hable con el juez de la causa, (Rodolfo) Canicoba Corral, y él no está de acuerdo con esta ley, pero expresó que si se sanciona la va a aplicar, no tiene más remedio.

– ¿Por qué cree que la dirigencia de la AMIA, en particular su presidente, varias veces dijo que la DAIA no debe estar en este edificio?

– La diferencia sustancial que podemos tener con el presidente de la AMIA es que soy un poco más grande que él, entonces vengo de otra formación de dirigentes, a la que nunca se nos hubiera ocurrido, nunca, generar un enfrentamiento entre la DAIA y la AMIA, ya que las incumbencias siempre estuvieron muy claras. Lo que yo discuto con Agustín (Zbar) es que para él este es el edificio de la AMIA, en cambio para mí, es el edificio emblemático de la comunidad judía de la República Argentina.

 Se viene el final de la gestión, ¿siente que faltaron o faltan cosas por hacer?

– Siempre faltan hacer cosas. Por la serenidad que me da el hecho de no estar compitiendo por un cargo, tengo una mirada distinta a la mayoría de los dirigentes, y se las expliqué a las nuevas autoridades del Consejo Federal, con cuyo presidente (Fabián Neiman) tengo un muy buen vínculo de antes que yo ingrese a esta última gestión de la DAIA. En general, los miembros de la comunidad judía están tranquilos y piensan que lo que sucede en Israel y Europa, con relación al terrorismo, es un problema de Israel y Europa, pero yo sostengo que nosotros (en referencia a la Argentina) lo tenemos en la puerta, lo tenemos a 20 cuadras, la posibilidad de que lobo solitario salga con una AK-47 está muy cerca, y los iraníes están instalándose con inversiones importantes en Uruguay. No fue casual que esta diputada (Graciela Bianchi) haya dicho lo que dijo sobre cómo se produjo la muerte de Alberto Nisman, yo supongo que no está diciendo cualquier cosa. Es responsabilidad de la DAIA, y de todas las instituciones centrales de la comunidad, la seguridad. Mi preocupación desde el primer día es el tema de la seguridad, eso lo compartimos con Ariel (Cohen Sabban). Yo no veo muy lejano que puedan ocurrir cosas en nuestro país, hay que caminar por la calle…

– ¿Ustedes trabajaron y están trabajando en eso?

– Nosotros estamos trabajando en algunos temas que consideramos serios. En el mejor de los supuestos, prefiero haberme equivocado porque me alarmé de algo que no tendría que haberme preocupado, antes de que digan no hiciste nada, mirá lo que pasó.

– Esta gestión uno la puede dividir en varias etapas, pero en definitiva su presidencia fue de seis meses.¿Siente que podría presentarse como candidato a la DAIA generando su equipo?

– Fueron muy duros estos seis meses, durísimos. Remontar la situación fue de un desgaste inusitado. Yo viajé al exterior participando de la Asamblea de la Claims Conference en Nueva York, que fue realmente muy importante. Me reuní con directivos de la Anti-Difamation League. Había que explicar muchas cosas. Creo que el vínculo con la Embajada de Israel, que tenía rispideces, lo hemos mejorado sustancialmente. El vínculo con el Congreso Judío Latinoaméricano esta en un momento excelente, y el vínculo entre los miembros del consejo directivo, hoy, es otra cosa. Nos vas a ver trabajando absolutamente abroquelados en todos los temas, aún con disensos que es lógico. Tengo un buen clima con el personal de la institución. Lo que a mí me tocó hacer lo hice y me voy satisfecho.

 El 26 de noviembre se va a decidir quién va a conducir la DAIA. En estos momentos hay una lista definida que la encabeza Leonardo Jmelnitzky con el respaldo del Bloque Unido Religioso (BUR) y del otro lado todavía no hay, por lo menos hasta hoy, un candidato definido. ¿Cuál es su opinión, ya que de ganar Jmelnitzky, las dos entidades más importantes de la comunidad judía serán manejadas por la ortodoxia?

– No me parece bien y sano para la comunidad, ya que la ortodoxia todavía es minoría dentro de los judíos de la República Argentina. Yo respeto mucho a la ortodoxia. Desde el fondo de mi corazón, y viniendo del Movimiento Conservador, creo que a través de la Historia del Pueblo Judío fueron los que respetaron y cumplieron los preceptos de la Torá, la columna vertebral que sostuvo al pueblo judío a través de los 5779 años. Sin embargo, me parece que no va a ser lo mejor para la comunidad. Tampoco veo, pero tal vez yo estoy equivocado, que tengan un plantel de integrantes del Consejo Directivo que tengan la más mínima experiencia en esto, que no es fácil, hay muchos temas jurídicos en la DAIA. Considero que esta gestión de la DAIA, que termina su mandato próximamente, tuvo sus máximos logros en el ámbito jurídico. Como está conformada la estructura de la institución, y con los temas que tiene para resolver, los más capacitados hoy son los abogados.

– ¿Para usted es importante que dentro de la conducción haya abogados?

– No necesariamente dentro de la conducción. V podes tener al lado tuyo un asesor, pero vas a un programa de televisión y si no sabes de la temática te van a revolear. Así como se produjo un cambio cualitativo desde el Atentado a la AMIA. Allí la mutual comenzó a tener una injerencia, que antes nunca la tuvo. ¿Cuándo se produjo ese cambio? Con el atentado. Así también tiene la DAIA toda una serie de temáticas como la causa de encubrimiento, el atentado a la AMIA, la muerte de Nisman. Todas esas temáticas pueden resolverlas los abogados.

– ¿Cómo cree que debe ser la nueva DAIA?

– Como dijo un vicepresidente de la DAIA hace una semana atrás. La situación económica de la República Argentina modifica todas las cosas. La verdad es que las enormes dificultades económicas que tienen la clase media y la clase obrera, que conforma la gran mayoría de los judíos de la República Argentina, hace que muchas de las cosas que uno puede pensar están hoy imposibilitadas por la situación económica. Cuando hoy me dicen que hay que súper profesionalizar las instituciones de la comunidad… sí yo estoy de acuerdo, pero trae la plata para pagarles, esto no es Estados Unidos. La gente mira cómo funcionan las grandes instituciones del país Norteamericano y en la Argentina todas las instituciones están empobrecidas: las socio-deportivas siempre pasaron dificultades, pero cuando se producen estos períodos de enorme inflación y de empobrecimiento de la población, las instituciones judías quedan vaciadas de contenido.

– En esta gestión de Gobierno Nacional se dio que funcionarios surgidos de la DAIA están en el gabinete. ¿En qué afecto o no esa participación? ¿Se se sintieron bien trabajando con el gobierno o es indiferente?

– Nosotros tuvimos un muy buen vínculo con funcionarios de este gobierno. Pero desde el primer día, el trabajo nuestro fue relacionarnos con todo el espectro político, no queríamos quedar encasillados a pesar de que dicen que es la DAIA del Gobierno, justamente por lo que vos acabas de decir, pero no es así. Nosotros nos hemos reunido con 17 o 18 Gobernadores, la mayoría de los cuales no son del partido gobernante, esa fue una excelente tarea que se hizo que le permitió a la DAIA hacer muchas cosas. Me pasó hace 20 días atrás que me invitó el gobernador de Tucumán (Juan Luis) Manzur cuando se hizo la Jornada sobre Antisemitismo en la Redes Sociales con el Centro Simón Wiesenthal. El gobernador me pidió en la cena previa a la jornada que hable junto al embajador de los Estados Unidos y el ex presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti. Yo considero, en mi caso personal, que fui muy respetado por las autoridades acá y en el exterior.

– Asumieron hace tres años en una DAIA y el 26 de noviembre la dejan. ¿Se sienten con el deber cumplido?

– Tomamos una DAIA donde los dirigentes que nos precedieron no la tuvieron nada fácil porque lucharon contra el estigma del Memorándum de Entendimiento y por la lucha que mantuvieron fueron denunciados penalmente por Traición a la Patria, cosa que no se lo deseo a nadie siendo judíos en Argentina. Yo respeto la gestión que hicieron Julio (Schlosser), Waldo (Wolff) y Jorge Knoblovits, pero asumimos en una DAIA con enormes dificultades, ya que el 90% de su financiación venía de pauta oficial, cosa que era absurdo. Nosotros para no depender de nadie no queríamos mantener esa estructura. Superado ese tema, se hicieron una gran cantidad de acciones. Yo estoy sumamente satisfecho independientemente del tema que todos conocemos y que sucedió. También debo reconocer que Ariel (Cohen Sabban) era un hombre que le dedicaba las 24 horas del día a la institución y de una enorme creatividad. Se hicieron cosas bien y cosas mal.

– ¿Dejan una DAIA mejor que la que recibieron?

– No soy yo el que debo responder eso.

– ¿Pero siente eso?

– Absolutamente, absolutamente.

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