Ali Agca dejó flores en la tumba de Juan Pablo II y luego fue expulsado

Ali Agca dejó flores en la tumba de Juan Pablo II y luego fue expulsado

El turco que disparó al papa en 1981 le rindió homenaje en el Vaticano. A 31 años de que el pontífice lo visitara en la cárcel, el ex terrorista fue autorizado a ingresar al Vaticano. Pero al constatar irregularidades en sus documentos fue deportado.

El turco Ali Agca, autor del atentado al papa Juan Pablo II en 1981, rindió homenaje hoy sorpresivamente ante la tumba de Karol Wojtyla, en el Vaticano, y poco después fue expulsado de Italia, tras un control de sus documentos llevado a cabo por la policía romana.

Agca, de 57 años, llegó a Roma sorpresivamente desde Austria. Durante su homenaje depositó un ramo de flores a 31 años exactos de la visita que le hizo el Papa a la cárcel romana de Rebibbia.

"Sentía la necesidad de hacer este gesto", declaró en la comisaría de policía del Vaticano donde permaneció durante media hora, el tiempo necesario para el control de los documentos y del pasaporte. Horas después, tras rendir homenaje a Juan Pablo II con un ramo de flores, la policía de Roma informó que los documentos de permanencia en el país de Agca no eran regulares y que por lo tanto iba a ser expulsado de Italia.

Agca había llegado el viernes a Roma en automóvil procedente

de Austria. El turco disparó a Juan Pablo II en plaza San Pedro el 13 de mayo de 1981. Era un miércoles, día de audiencia general. Entre las cabezas de los peregrinos apareció una pistola y justamente quien disparó fue Agca, extremista musulmán, miembro de los Lobos Grises, un grupo de extrema derecha vinculado al tráfico de drogas.

Agca relató a los magistrados que había sido contrastado por los servicios secretos búlgaros por cuenta del KGB soviética, con el fin de detener a Solidarnosc, el sindicato polaco que encabezaba Lech Walesa, apoyado por el Papa.

Luego en aula judicial se retractó y se proclamó a Jesucristo. Más tarde cambió de versión. Sobre el atentado nunca se supo la verdad.

En 2000, el entonces presidente de Italia, Carlo Azeglio Ciampi, le concedió la gracia luego que el Vaticano se declaró "no contrario". Fue extraditado a Estambul, Turquía, y alojado en una prisión de máxima seguridad. Tenía que cumplir allí diez años de prisión por el asesinato del periodista Abdi Ipekci. Dejó la cárcel en Turquía el 18 de enero del 2010. En el momento de ser liberado declaró que en realidad era Cristo y

quería reescribir la Biblia.

En los días de la canonización de Juan Pablo II volvió a hablar en una entrevista con ANSA. "Quería matar verdaderamente a Wojtyla, su salvación fue un milagro", indicó. En esa entrevista, Agca de algún modo había anunciado esta "visita" de hoy al Vaticano. "Quisiera visitar la tumba de Juan Pablo II, que me visitó en la cárcel. No pude participar en sus exequias y por ende quisiera rendirle homenaje como a un hermano espiritual", indicó a ANSA y agregó, entonces, que el gobierno no le concedía la visa.

Justo hoy, día en el cual el autor del atentado al papa depositó flores ante su tumba, tiene lugar el 31 aniversario del encuentro entre Agca y su vídtima el 27 de diciembre de 1983. Ese día, Wojtyla visitó al "lobo gris" en la cárcel romana de Rebibbia. En el encuentro ambos hablaron solos durante largo tiempo.

Juan Pablo II había perdonado personalmente en dos ocasiones a su agresor. La primera vez lo hizo durante la internación en el policlínico Gemelli de Roma, tras ser herido por tiros al abdomen, un brazo y la mano. La segunda cuando el Papa encontró turco en la prisión italiana. En esa ocasión, como buen cristiano, le renovó su perdón.

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